El nombre de este sitio es llanamente una forma pomposa pero modorra de nombrar a la compilación de textos nacidos en mis momentos de inconciencia y lascivia, o puede que sea el mundo que decidí crear para que anduvieran libres mis pensamientos y fantasías y con ello transgredir al mundo, no sé bien aún, no obstante, más allá del fútil intento de manipular el lenguaje para nombrar una compilación de escritos y también más allá del potencial trasfondo empantanado en donde intento sublimar mi neurosis. Quiero creer que "El Deambulatorio Sicalíptico" es simplemente, el resultado tangible de años y años de noches de desvelo.

La esencia viva de mí, lo que me describe, lo que me define, eso que me hace ser, no se encuentra, nunca antes, ni ahora y menos se hallará, en los verbos y sustantivos que pueda encadenar para elogiarme o flagelarme conciente o inconcientemente. Me hallo disperso en el resto de éste sitio, como suelo ser yo y en esta extensión de mi personalidad volcada en periplos hechos prosa y verso mal encallados en una estructura inexistente, con un aíre contestatario que se trata de conseguir una morfología única, aunque irónicamente intangible, exactamente así, como también suelo ser yo.

[8 de octubre de 2009]

¿Qué sale si juntas un grupo de politicos y un grupo de ciudadanos hartos de la politica?

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Esta semana tuve la oportunidad de ver una muestra real (quizá de tan real que era, dolía de verdad) de cómo los actores políticos de nuestros municipios, esos que a partir de enero van a vivir de lo que nosotros pagamos con los ya de por sí inexplicables impuestos (más lo que se acumule esta semana) se veían y debo decirlo con todas las letras y en el más llano sentido de la palabra: estúpidos e impotentes, ante la demostración de un grupo de ciudadanos que demandaban acciones para reencaminar la ciudad de Guadalajara en su aspecto de movilidad, y reafirmé mi idea de país: Estado fallido, hartazgo social, aunque añadí un nuevo factor que hasta ahora no había contemplado tan tangiblemente. ¿Qué sale si juntas un grupo de políticos y un grupo de ciudadanos hartos de la política? o mejor dicho, hartos de que no exista una política real y que sólo existan personas en el gobierno que velan por los intereses de sus grupúsculos de poder, sale un pueblo pujante que se mueve, ya no como una masa, sino como lo que es: sociedad.

Dicen que no hay mal que dure cien años, yo digo que no hay sociedad que lo permita.